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29Jun

El Balance de Competencias ya no es suficiente

junio 29, 2026 K_0mp3T3nz Artículos, Desarrollo de conocimiento, Identificación de repositorios 15

Por qué el futuro del desarrollo profesional pasa por gestionar el conocimiento, no solo por identificar competencias

Durante décadas, el Balance de Competencias ha ayudado a miles de personas a comprender mejor su trayectoria profesional, reconocer sus fortalezas y orientar nuevas decisiones laborales. Ha sido, y sigue siendo, una herramienta valiosa para detenerse, mirar atrás y descubrir capacidades que muchas veces permanecen invisibles en la rutina del trabajo diario.

Sin embargo, el mundo profesional ha cambiado profundamente.

Hoy cambiamos de empleo con mayor frecuencia, aparecen nuevas profesiones cada pocos años, la inteligencia artificial transforma la manera de trabajar y el conocimiento deja de ser un recurso estable para convertirse en algo que evoluciona continuamente. En este contexto, surge una pregunta que pocas metodologías responden:

¿Qué ocurre después del Balance de Competencias?

Identificar nuestras competencias es importante, pero ya no es suficiente. La verdadera cuestión es cómo seguir desarrollándolas, adaptándolas y utilizándolas a lo largo de una trayectoria profesional que probablemente cambiará varias veces.

El verdadero reto no es descubrir competencias, sino aprender a evolucionar

En muchos procesos de orientación profesional las personas llegan buscando respuestas concretas:

“¿Qué profesión debería elegir?”

“¿En qué soy bueno?”

“¿Cuál es mi siguiente paso?”

Sin embargo, la experiencia demuestra que las respuestas rara vez son tan simples.

A lo largo de los últimos años, acompañando a profesionales de sectores muy diversos —industria, ingeniería, tecnología, emprendimiento o entidades sociales— hemos observado un patrón que se repite con sorprendente frecuencia.

Las competencias no suelen desaparecer.

Lo que cambia es la forma en que las personas las perciben.

Después de años trabajando bajo presión, afrontando cambios organizativos o atravesando etapas de incertidumbre, muchas personas dejan de reconocer el valor que han construido. Siguen siendo capaces de analizar, aprender, resolver problemas o coordinar equipos, pero esas capacidades quedan ocultas tras el desgaste, la rutina o la sensación de haber perdido el rumbo.

Cuando analizamos sus experiencias desde las evidencias y no desde las emociones del momento, descubrimos algo muy diferente: las competencias siguen ahí.

Lo que necesitan no es empezar de nuevo.

Necesitan volver a hacer visible todo aquello que ya han construido.

La experiencia solo genera valor cuando se transforma en conocimiento

Esta reflexión nos llevó a conectar disciplinas que, tradicionalmente, han evolucionado por separado.

Por un lado, el Balance de Competencias nos ayuda a reconstruir la trayectoria profesional de una persona.

Por otro, la Gestión del Conocimiento nos enseña que la experiencia únicamente adquiere valor cuando somos capaces de hacerla explícita, comprenderla y reutilizarla.

Y el Personal Knowledge Management (PKM) nos recuerda que aprender no consiste en acumular información, sino en desarrollar hábitos para capturar, organizar, relacionar y aplicar ese conocimiento de forma continua.

Cuando unimos estas perspectivas aparece una idea diferente.

Las competencias no nacen de un curso de formación.

Nacen de las experiencias.

Se fortalecen mediante la reflexión.

Se consolidan cuando generan valor en situaciones reales.

Y continúan evolucionando cada vez que la persona aprende algo nuevo.

Desde esta perspectiva, el Balance de Competencias deja de ser un proceso aislado y se convierte en el punto de partida de un aprendizaje permanente.

Un cambio de pregunta

Durante mucho tiempo hemos preguntado:

¿Qué competencias tienes?

Quizá hoy deberíamos empezar a preguntar:

¿Cómo vas a seguir desarrollando esas competencias durante los próximos diez años?

Este pequeño cambio modifica completamente la conversación.

Ya no hablamos únicamente de empleabilidad.

Hablamos de capacidad de adaptación.

No hablamos solo de orientación profesional.

Hablamos de aprendizaje continuo.

No hablamos únicamente del pasado.

Hablamos de cómo construir el futuro.

Hacia un nuevo enfoque del desarrollo profesional

En GEIST Consultancy creemos que el desarrollo profesional necesita integrar el conocimiento adquirido durante las últimas décadas en ámbitos como la Gestión del Conocimiento, las competencias organizativas, el aprendizaje permanente y la orientación profesional.

Por ello, estamos trabajando en un marco que entiende el desarrollo competencial como un proceso continuo, donde cada experiencia alimenta nuevos aprendizajes y cada aprendizaje fortalece nuevas competencias.

No se trata únicamente de descubrir quién eres hoy como profesional.

Se trata de desarrollar la capacidad para seguir evolucionando durante toda tu vida laboral.

El futuro empieza cuando termina el Balance

Quizá la mayor aportación del Balance de Competencias no sea responder quién eres.

Quizá sea ayudarte a formular una pregunta mucho más poderosa:

¿Qué quieres seguir construyendo a partir de todo lo que ya has aprendido?

Porque la experiencia, por sí sola, no garantiza el crecimiento.

El conocimiento, por sí solo, tampoco.

El verdadero desarrollo comienza cuando somos capaces de transformar la experiencia en conocimiento, el conocimiento en competencias y las competencias en nuevas oportunidades para seguir aprendiendo y aportando valor.

Ese es el reto del desarrollo profesional en la era del aprendizaje continuo.

Y, probablemente, también sea el siguiente paso en la evolución del Balance de Competencias.

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24Jun

Tener más datos no garantiza mejores resultados

junio 24, 2026 K_0mp3T3nz Artículos, Identificación de repositorios, servicios 16

Del dato a la ventaja competitiva: el camino que muchas organizaciones olvidan

Vivimos en una época en la que generar información nunca había sido tan fácil.

Sistemas ERP, CRM, plataformas colaborativas, sensores industriales, inteligencia artificial, cuadros de mando y herramientas de análisis producen diariamente cantidades enormes de datos. Sin embargo, a pesar de disponer de más información que nunca, muchas organizaciones siguen enfrentándose a los mismos desafíos: dificultades para tomar decisiones, pérdida de conocimiento crítico, duplicación de esfuerzos o problemas para adaptarse a nuevos contextos.

La pregunta es inevitable:

¿Por qué disponer de más información no siempre se traduce en mejores resultados?

La respuesta suele encontrarse en una confusión frecuente entre conceptos que utilizamos a diario como si fueran sinónimos: datos, información, conocimiento, capacidad y competencia.

El primer error: creer que los datos tienen significado por sí solos

Los datos representan hechos aislados.

Una cifra, una fecha, un registro de producción o un resultado de una encuesta son ejemplos de datos. Por sí mismos, carecen de significado. Necesitan contexto para ser interpretados.

Por ejemplo, saber que una máquina ha producido 1.250 piezas durante una jornada es un dato.

¿Es un buen resultado? ¿Es peor que ayer? ¿Está dentro de los objetivos previstos?

Sin contexto resulta imposible responder.

Cuando los datos adquieren contexto aparece la información

La información surge cuando organizamos e interpretamos los datos.

Volviendo al ejemplo anterior, comparar las 1.250 piezas producidas con los objetivos establecidos o con los resultados históricos permite comprender mejor la situación.

La información ayuda a responder preguntas como:

  • ¿Qué está ocurriendo?
  • ¿Qué ha cambiado?
  • ¿Dónde existen desviaciones?

Sin embargo, incluso una información perfectamente estructurada no garantiza una decisión acertada.

El conocimiento aparece cuando interviene la experiencia

Dos personas pueden recibir exactamente la misma información y llegar a conclusiones diferentes.

¿Por qué?

Porque el conocimiento no reside únicamente en los documentos o sistemas informáticos.

El conocimiento surge cuando las personas interpretan la información a partir de su experiencia, su contexto, sus aprendizajes previos y su capacidad de análisis.

Por eso una organización puede disponer de procedimientos perfectamente documentados y, aun así, depender enormemente de determinadas personas para resolver problemas complejos.

La experiencia sigue siendo un activo crítico.

El verdadero reto: transformar conocimiento en capacidad

Aquí es donde muchas iniciativas de transformación digital encuentran sus límites.

Una organización puede disponer de datos de calidad, información bien estructurada y profesionales con gran conocimiento.

Pero eso no significa necesariamente que sea capaz de actuar de manera eficaz.

La capacidad aparece cuando el conocimiento puede utilizarse de forma consistente para alcanzar un propósito.

No depende únicamente de las personas.

También intervienen procesos, recursos, herramientas, relaciones y cultura organizativa.

Las capacidades organizativas permiten que el conocimiento deje de ser individual y se convierta en algo que la organización puede reproducir y desarrollar.

De la capacidad a la competencia

Cuando una capacidad puede aplicarse de manera consistente para generar resultados en situaciones reales, hablamos de competencia.

La competencia representa la capacidad demostrada para actuar con eficacia.

Por este motivo, las organizaciones no deberían preguntarse únicamente qué conocimiento poseen.

La pregunta más relevante es:

¿Qué somos capaces de hacer gracias a ese conocimiento?

La ventaja competitiva no surge de la información

En muchas ocasiones se afirma que los datos son el nuevo petróleo.

Sin embargo, la realidad es más compleja.

Los datos están cada vez más disponibles.

La tecnología es cada vez más accesible.

La inteligencia artificial se está democratizando rápidamente.

Lo que sigue siendo difícil de copiar son las capacidades organizativas desarrolladas a lo largo del tiempo.

La capacidad para aprender más rápido, compartir conocimiento, adaptarse al cambio, colaborar eficazmente o innovar de manera sostenida continúa siendo una fuente de diferenciación difícil de imitar.

Del dato a la ventaja competitiva

El proceso puede resumirse de forma sencilla:

Datos → Información → Conocimiento → Capacidad → Competencia → Ventaja competitiva

Cada nivel aporta valor al anterior.

Pero también exige nuevas capacidades de gestión y aprendizaje.

Las organizaciones que prosperan no son necesariamente aquellas que generan más información.

Son aquellas capaces de transformar conocimiento en capacidades organizativas que generan resultados.

Una reflexión

La inteligencia artificial seguirá multiplicando nuestra capacidad para generar y procesar información.

Sin embargo, el desafío principal seguirá siendo humano y organizativo.

Porque la verdadera ventaja competitiva no reside en los datos que una organización posee.

Reside en su capacidad para convertir esos datos en conocimiento, ese conocimiento en capacidades y esas capacidades en resultados sostenibles.

¿Sabes qué conocimientos son realmente críticos para el futuro de tu organización?

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24Jun

Del conocimiento a la ventaja competitiva

junio 24, 2026 K_0mp3T3nz Artículos, Innovación, Investigación, servicios 22

Cómo las organizaciones desarrollan capacidades para prosperar en la era de la inteligencia artificial

En un entorno marcado por la inteligencia artificial, el cambio acelerado y la creciente complejidad, las organizaciones más competitivas no son necesariamente las que poseen más información, sino aquellas capaces de transformar conocimiento en capacidades que generan valor.

¿Por qué algunas organizaciones son capaces de adaptarse, innovar y crecer de forma sostenida mientras otras luchan por mantenerse al día?

 

Durante décadas, las organizaciones han invertido en tecnología, procesos y sistemas de información con la esperanza de mejorar su rendimiento. Sin embargo, la experiencia demuestra que disponer de más datos, más herramientas o más información no garantiza mejores decisiones ni mejores resultados.

La diferencia suele encontrarse en otro lugar: en la capacidad de transformar conocimiento en acción.

Y, más concretamente, en la capacidad de convertir conocimiento en capacidades organizativas que permitan responder a los desafíos de un entorno cada vez más complejo, cambiante y digital. Para comprender cómo ocurre esta transformación, es necesario recorrer el camino que lleva desde los datos hasta la ventaja competitiva.

Del dato a la ventaja competitiva

Todo comienza con una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué diferencia existe entre un dato y una ventaja competitiva?

Los datos representan hechos aislados. Cuando esos datos adquieren contexto, se convierten en información. Cuando las personas interpretan esa información y la combinan con su experiencia, surge el conocimiento. Sin embargo, el conocimiento por sí solo no genera resultados. Para crear valor debe transformarse en capacidad de actuación. Y cuando esa capacidad puede aplicarse de forma consistente para alcanzar resultados, hablamos de competencia.

La ventaja competitiva surge precisamente en ese punto. No cuando una organización posee conocimiento, sino cuando es capaz de utilizarlo mejor que otras.Seguir leyendo sobre este tema aquí.

El ecosistema de los activos intangibles

Si el conocimiento es importante, surge una segunda pregunta: ¿dónde reside realmente ese conocimiento?

Gran parte del valor organizativo no se encuentra en edificios, maquinaria o recursos financieros. Reside en elementos menos visibles: la experiencia de las personas, las competencias desarrolladas a lo largo del tiempo, las relaciones con clientes y colaboradores, la cultura organizativa, la reputación, la innovación o la capacidad de aprendizaje.

Estos elementos forman parte de lo que conocemos como activos intangibles. Aunque rara vez aparecen reflejados en un balance financiero, influyen directamente en la capacidad de una organización para crear valor, adaptarse a los cambios y mantener su competitividad a largo plazo.

Por ello, cada vez más organizaciones comienzan a reconocer que gestionar activos intangibles es una cuestión estratégica y no únicamente financiera.

Personas + Tecnología

La irrupción de la inteligencia artificial ha reactivado además un debate recurrente.

¿Son las personas o la tecnología quienes generan valor?

La realidad es que la ventaja competitiva no surge de elegir entre ambas. Las personas aportan experiencia, criterio, creatividad, contexto y capacidad de aprendizaje. La tecnología aporta velocidad, escalabilidad, automatización y capacidad analítica.

Mientras las personas generan significado, la tecnología amplifica la capacidad para acceder, conectar y utilizar conocimiento. Las organizaciones más avanzadas son aquellas capaces de integrar ambas dimensiones de forma coherente para potenciar sus capacidades organizativas.

Del conocimiento individual a la competencia organizativa

Uno de los mayores desafíos organizativos consiste precisamente en evitar que el conocimiento permanezca aislado en individuos o departamentos.

La experiencia individual resulta valiosa, pero solo genera impacto sostenible cuando puede convertirse en aprendizaje colectivo. Este proceso implica transformar experiencias en conocimiento compartido, conocimiento compartido en capacidades organizativas y capacidades organizativas en competencias que permitan responder eficazmente a situaciones complejas.Este reto resulta especialmente relevante en contextos de relevo generacional, crecimiento empresarial o transformación organizativa, donde el riesgo de perder conocimiento crítico puede comprometer la continuidad y la capacidad de innovación de la organización.

Es aquí donde aparece uno de los conceptos más relevantes para las organizaciones actuales: las capacidades organizativas. Porque las organizaciones no compiten únicamente por lo que saben. Compiten por lo que son capaces de hacer con aquello que saben.

Competencias para trabajar con conocimiento

La economía industrial premiaba la especialización. La economía del conocimiento exige algo más.

Las organizaciones necesitan personas capaces de aprender continuamente, colaborar, gestionar información, interpretar contextos complejos y adaptarse a nuevas situaciones. Competencias como el pensamiento sistémico, la comunicación, la colaboración, el pensamiento crítico, la adaptabilidad o la gestión de información y conocimiento se han convertido en factores clave para el desempeño profesional y organizativo.

El conocimiento ya no es únicamente un recurso. Es una competencia que debe desarrollarse.En este contexto, aprender a trabajar con conocimiento se convierte en una competencia transversal. Ya no es una responsabilidad exclusiva de especialistas o responsables de gestión del conocimiento. Forma parte del trabajo cotidiano de profesionales, equipos directivos y organizaciones que desean mantenerse competitivas.

El ciclo del conocimiento

Sin embargo, el conocimiento no puede entenderse como algo estático.

Se crea, comparte, aplica, evalúa, preserva y renueva continuamente. Por ello, la gestión del conocimiento no puede concebirse como un proyecto puntual o una herramienta tecnológica. Debe formar parte del funcionamiento cotidiano de la organización.Cuando alguna de estas etapas se debilita, el conocimiento pierde parte de su valor. Por ejemplo, una organización puede generar aprendizajes valiosos, pero si no los comparte o reutiliza, difícilmente podrán convertirse en capacidades colectivas.

Organización que aprende

Las organizaciones que logran integrar estos procesos de manera natural desarrollan una ventaja adicional: la capacidad de aprender.

Peter Senge popularizó hace décadas el concepto de organización que aprende. Lejos de perder vigencia, esta idea resulta hoy más relevante que nunca. Las organizaciones que prosperan son capaces de aprender de su experiencia, compartir conocimiento, experimentar, adaptarse y mejorar continuamente.

En un entorno caracterizado por la incertidumbre y la velocidad del cambio, aprender más rápido que el entorno puede convertirse en una ventaja competitiva decisiva. Esta capacidad de aprendizaje continuo no surgió de forma espontánea. Es el resultado de décadas de evolución en la forma de entender el conocimiento dentro de las organizaciones.

Evolución de la disciplina

La propia disciplina de la gestión del conocimiento ha evolucionado significativamente durante las últimas décadas.

Desde los enfoques centrados en la información durante los años setenta hasta los actuales debates sobre inteligencia artificial, activos intangibles, aprendizaje organizativo y capacidades organizativas, la disciplina ha ampliado su alcance y madurez.

Sin embargo, su propósito fundamental permanece intacto: ayudar a las organizaciones a crear más valor a partir de lo que saben.

Del conocimiento a la ventaja competitiva

Si observamos conjuntamente todos estos elementos aparece una imagen más amplia.

Las organizaciones generan valor cuando son capaces de conectar personas, experiencia, aprendizaje, conocimiento, tecnología, cultura y activos intangibles en un sistema coherente. Todo ello converge en el desarrollo de capacidades organizativas. Son esas capacidades las que permiten innovar, adaptarse, responder al cambio y mantener una posición competitiva sostenible en el tiempo.

Las organizaciones no prosperan porque posean más información. Tampoco porque dispongan de más tecnología. Prosperan porque son capaces de transformar conocimiento en capacidades que generan resultados.

En un contexto marcado por la inteligencia artificial, el relevo generacional, la escasez de talento especializado y la necesidad de innovar continuamente, esta capacidad será cada vez más determinante. Porque la ventaja competitiva no reside en lo que una organización sabe. Reside en lo que es capaz de hacer con ese conocimiento.

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16Oct

Construyendo el Futuro: Coaching Integral para el Éxito Sostenible

octubre 16, 2023 K_0mp3T3nz Geist, servicios 244

Descubriendo el Coaching Integral: El Balance de Competencias y Gestión del Conocimiento Personal

En la búsqueda constante de la excelencia personal y profesional, el coaching integral emerge como una estrategia de desarrollo completa que se erige sobre dos pilares: el balance de competencias y la gestión del conocimiento personal. Este enfoque no solo impulsa el crecimiento individual, sino que también potencia equipos y organizaciones hacia el desarrollo sostenible. En este artículo, exploraremos en profundidad qué es el coaching integral, cómo el balance de competencias y la gestión del conocimiento personal se integran y los beneficios que esta sinergia puede ofrecer.

Visualización de conocimientos, capacidades y competencias

  1. Conocimiento: Imagina que el conocimiento es como tener una gran caja de bloques de construcción. Cada bloque representa un pedazo de información. Saber cosas, como los nombres de los colores o los números, es como tener bloques de diferentes colores y tamaños en tu caja. Cuantos más bloques tengas, más cosas puedes construir y crear.
  2. Skill (Habilidad): Las habilidades son como saber cómo unir esos bloques de construcción para crear algo especial. Puedes aprender a apilar los bloques para hacer una torre alta o unirlos en formas interesantes. Esto es como tener la habilidad de construir cosas con tus bloques. Las habilidades te permiten hacer cosas impresionantes con lo que sabes.
  3. Competencia: La competencia es como un emocionante concurso de construcción. Te enfrentas a otros constructores en una carrera para ver quién puede hacer la estructura más impresionante. Usas tu caja de bloques (conocimiento) y tus habilidades para construir algo genial y ganar el concurso. La competencia es donde pones a prueba todo lo que sabes y puedes hacer con tus bloques.

En resumen, el conocimiento es como tener una caja llena de bloques, las habilidades son como saber cómo construir cosas con esos bloques, y la competencia es como un emocionante concurso de construcción donde usas tu conocimiento y habilidades para destacar y ganar.

Coaching Integral: Más Allá del Desarrollo Individual

El coaching integral trasciende la mejora individual, adentrándose en el territorio del desarrollo holístico que abarca la vida personal, profesional y organizacional. A través de un enfoque interconectado, este método busca potenciar todas las facetas de la experiencia humana y empresarial.

Balance de Competencias: Construyendo Fortalezas y Superando Debilidades

El balance de competencias es el primer pilar del coaching integral. Se inicia con una evaluación exhaustiva de las habilidades y competencias actuales de una persona, identificando sus fortalezas y debilidades en el contexto de sus objetivos y metas. Luego, se desarrolla un plan estratégico que tiene como objetivo reforzar las habilidades necesarias para lograr el éxito en el área deseada. El balance de competencias actúa como una hoja de ruta personalizada hacia el crecimiento y el logro de metas.

Gestión del Conocimiento Personal: Potenciando la Sabiduría Práctica

La gestión del conocimiento personal es el segundo pilar del coaching integral. Esta faceta implica aprender cómo adquirir, organizar y aplicar eficazmente el conocimiento relevante. La gestión del conocimiento capacita a las personas para tomar decisiones fundamentadas y abordar desafíos con mayor perspicacia. Al fortalecer la capacidad de aprendizaje continuo, este componente del coaching integral se convierte en una ventaja en un mundo en constante cambio.

La Sinergia del Coaching Integral: Un Crecimiento Óptimo

La combinación del balance de competencias y la gestión del conocimiento personal genera una sinergia. A través de este enfoque, las personas se embarcan en un viaje de autodescubrimiento y crecimiento. Descubren sus puntos fuertes y áreas de mejora, mientras desarrollan habilidades para aprender de manera más efectiva y aplicar su sabiduría en la vida cotidiana.

Beneficios del Coaching Integral:

  • Desarrollo Holístico: El coaching integral permite un crecimiento equilibrado en todas las áreas de la vida, desde la carrera profesional hasta la vida personal.
  • Toma de Decisiones Informadas: Al incorporar la gestión del conocimiento personal, las personas están mejor preparadas para tomar decisiones informadas y estratégicas.
  • Flexibilidad en un Mundo Cambiante: Las habilidades de aprendizaje continuo y adaptabilidad son esenciales en un entorno empresarial que evoluciona constantemente.
  • Adaptación a las Demandas del Mercado: El coaching integral permite a las organizaciones y equipos adaptarse de manera efectiva a los desafíos y oportunidades cambiantes del mercado.

Empoderamiento a Través del Coaching Integral

El coaching integral es una herramienta para el crecimiento personal, el desarrollo de equipos y la transformación organizacional. Al abrazar la totalidad de la experiencia humana y empresarial, este enfoque allana el camino hacia el éxito sostenible en un mundo en constante evolución. Ya sea a nivel individual, grupal u organizacional, el coaching integral es un faro que guía hacia el crecimiento, el empoderamiento y la excelencia.

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15Sep

Eventos de Geist Consultancy en la Semana Mundial de la Gestión del Conocimiento 2023

septiembre 15, 2023 K_0mp3T3nz Eventos, Geist 170

¡Geist Consultancy te invita a la KM Global Week 2023! Descubre dos eventos en la Semana Internacional de la Gestión del Conocimiento en España, País Vasco.

 

Del 16 al 20 de octubre de 2023, el mundo de la gestión del conocimiento se reunirá en una celebración única. La KM Global Week será un festival donde entusiastas de la gestión del conocimiento de distintos países, ciudades, organizaciones, universidades y escuelas se unirán para avanzar en esta disciplina.

 

Geist Consultancy se enorgullece de anunciar su participación en este evento global. Hemos preparado dos eventos diferentes y complementarios que seguramente te encantarán:

 

Evento 1: Taller práctico de gestión del conocimiento “Cocinando Estrategias”

 

¿Quieres descubrir la gestión del conocimiento de una manera única? ¡Únete a nuestro taller práctico “Cocinando Estrategias” en colaboración con Mimo Culinary School! Este evento te permitirá explorar la gestión del conocimiento mientras cocinas.

 

Dirigido a: ejecutivos, líderes empresariales, emprendedores y profesionales que deseen potenciar sus habilidades de gestión y aprendizaje organizacional.

 

Objetivo: La gestión del conocimiento es esencial para el éxito empresarial. Nuestros expertos de Geist te mostrarán cómo impulsar la innovación, mejorar la eficiencia y fomentar la colaboración en tu empresa. Además, tendrás una experiencia práctica en la cocina con la guía de los chefs de Mimo Culinary School. Trabajarás en equipo para preparar platos deliciosos mientras fortaleces la comunicación y la colaboración.

¡Este evento innovador y efectivo aumentará tu comprensión de la gestión del conocimiento de una manera que nunca antes habías experimentado!

 

Fecha y Hora: 16 de octubre de 2023, de 14:00 a 20:30 horas.

Ubicación: MIMO Cooking School, Calle Okendo 1 bajo, 20004 Donostia SS Gipuzkoa.

Enlace al sitio web de MIMO

 

Evento 2: Brújula en tiempos turbulentos: Gestión del Conocimiento y su aplicación práctica

 

¿Cómo puede la gestión del conocimiento ayudar a las PYMEs en tiempos de cambio? ¡Descúbrelo en nuestro evento en el Parque Tecnológico de Mondragon Garaia! Esta jornada incluirá presentaciones teóricas y actividades prácticas e interactivas para proporcionarte herramientas y estrategias para aprovechar el conocimiento en tu empresa.

 

Dirigido a: PYMEs.

 

Objetivo: Proporcionarte las herramientas necesarias para aplicar la gestión del conocimiento en tu empresa.

 

Beneficios:

  • Mejor adaptabilidad.
  • Ventaja competitiva.
  • Crecimiento sostenible en las PYMEs.

Contenido:

  • Gestión de conocimiento organizativo.
  • Gestión de conocimiento personal.
  • ¿Qué es? ¿En qué consiste? ¿Por qué es importante?
  • Parte práctica.

Resumen: Aprende cómo la gestión del conocimiento puede impulsar a las PYMEs en momentos de cambio. Este evento combina teoría y práctica para ofrecerte las herramientas necesarias. Beneficios: mayor adaptabilidad, ventaja competitiva y crecimiento sostenible en las PYMEs.

 

Fecha y hora: 20 de octubre de 2023, de  10:00 a 12:00 horas.

Ubicación: Parque Tecnológico de Mondragon Garaia.

Enlace al sitio web de GARAIA

 

No te pierdas la oportunidad de potenciar tus habilidades de gestión del conocimiento en la KM Global Week 2023 con Geist Consultancy. ¡Inscríbete ahora y asegura tu lugar en estos eventos imperdibles!

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